Descubre los beneficios de realizar Earthing
El earthing es una práctica que nos permite lograr un bienestar y equilibrio en forma natural y sencilla. Cuando nuestra piel toma contacto directamente con una superficie natural (tierra, pasto, arena) recibe estímulos que posibilitan, entre otros beneficios, disminuir el estrés y obtener relajación. Te invitamos a conocerla y practicarla.

Más de alguna vez hemos caminado a pies pelados sobre la arena, el pasto o la tierra.
Quizá no recordemos que sensación tuvimos, pero si lo volvemos a realizar, nos toparemos con una sensación de vitalidad y salud.
Pero ¿por qué sucede esto?
La interacción eléctrica entre el ser humano y la tierra
Para entender esta beneficiosa relación, es necesario saber que por la superficie de la tierra transitan corrientes eléctricas entre los polos magnéticos de nuestro planeta, con una ligera carga negativa.
Por otro lado, nuestro cuerpo, produce unas moléculas inestables denominadas radicales libres. Estas son elaboradas durante el metabolismo normal de las células. El problema es que estas moléculas se pueden acumular en las células y dañar otras moléculas, lo cual puede causar perjuicios a nuestra salud y producir enfermedades.
Cuando nuestra piel, normalmente por las plantas de los pies y las manos, entra en contacto directo con la superficie de la tierra y la naturaleza, absorbemos esos electrones, que ayudan a controlar esos radicales libres.
Según Rodolfo Lüttges, terapeuta y fundador de biomedics.cl: “La tierra es un donante de electrones por naturaleza, pues tiene carga negativa. Entonces al estar en contacto con ella, al cuerpo le entran electrones que ayudan a tener más natividad antioxidante y controlar estos radicales libres”

Beneficios del Earthing para la estimulación cognitiva
No solamente caminar descalzo tiene beneficios a nivel de moléculas, también en nuestros procesos cognitivos.
Este contacto natural, como lo indica Carolina Rivera, la fisiatra de la Clínica Alemana: “va entregando una serie de estímulos que generan una activación de procesos neuronales muy superior”.
En estos procesos encontramos a la conciencia, el pensamiento, el aprendizaje, la memoria, la motivación, las emociones o el lenguaje.
Lo anterior, lo podemos entender porque (y te invitamos a que lo compruebes) fomenta la relajación y entrega energía.
También se indica que evita los efectos negativos de los campos electromagnéticos y sincroniza los ritmos corporales respecto al día y la noche, entre otros beneficios.
Según un estudio realizado por la Universidad de California, concluyo que el contacto directo con la tierra produce un incremento del sistema nervioso parasimpático casi dos veces mayor respecto a una situación normal.
Para entender lo anterior, podemos decir que es la parte del sistema nervioso autónomo nos permite volver al estado de reposo tras estresarnos, permitiendo al organismo ahorrar o recuperar energía, provocando una relajación del cuerpo y recuperando su estado tras la presencia de estímulos activadores.
Conclusión
La conexión directa entre la tierra y el ser humano provoca cambios positivos a nivel del metabolismo y en nuestro bienestar.
Sin embargo, con la evolución de nuestras culturas hemos perdido este contacto natural, que el hombre de la antigüedad lo realizaba diariamente al caminar descalzos.
Claramente lo tiempos cambia y so también ha permitido que nuestras expectativas de vida sean más duraderas. Pero no es malo, sin las condiciones lo permiten, retomar ese contacto de forma más periódica.
Alejarnos un poco de tanto concreto, hormigón y tanta barrera artificial, por el mero hecho de hacerlo, nos provocará cambios positivos en nosotros.
Tocar con nuestras manos la tierra, bañarnos en el mar, abrazar un árbol, tomar contacto más directo con la naturaleza que nos rodea es una forma de hacerlo.
Además, es gratis.

